Hola a Todos!
Me siento muy feliz que después de mucho tiempo y trabajo, por fin hemos logrado subir una página web para el ministerio Cueva de Adulam! Sé que vivimos en una época en la que la comunicación se ha revolucionado con el internet, y me da gusto poder estar en contacto con todos ustedes por este medio. Espero que lo disfruten, y de antemano, estamos abiertos a cualquier sugerencia que pudieran tener para mejorarla.
Todos somos influenciados por hombres y mujeres que impactan nuestra vida, a veces a través de su vida, y a veces a través de sus escritos. Vivimos en un tiempo en que se está perdiendo la cultura de lectura, pero quisiera animarles a que cultiven un buen hábito de lectura, ya que grandes hombres y mujeres de Dios nos han dejado sus libros y escritos como una herencia para generaciones postreras, y de esta manera ellos siguen impactando aún después de que han partido.
En lo personal, ha habido varios hombres que han sido de mucho impacto y a quienes puedo atribuir gran parte de mi formación cristiana. Uno de ellos, A.W. Tozer partió antes de que pudiera conocerlo personalmente, pero sus libros han sido instrumentos que me han guiado y ayudado en mí caminar con Dios. Recomiendo ampliamente cualquier libro de A.W. Tozer y les garantizo que impactara su vida. Algunos titulos incluyen, "La Busqueda de Dios", "Ese Increible Cristiano" "El Conociemiento del Dios Santo" entre otros.
Otro hombre, al cual tuve el honor de conocer, y su vida me impactó, fue Leonardo Ravenhill. Fue un hombre que aunque durante su vida no fue muy aceptado por la corriente tradicional de su epoca, es considerado por muchos como una voz profética a la iglesia que ha traído considerables cambios, y sus escritos aún son de gran impacto.
Estaba recordando mis primeros años de cristiano, cuando el Hno. Ravenhill tenía una reunión de oración cada lunes por la tarde. Siempre asistí fielmente a esa reunión y con tan solo escucharlo orar yo sentía que me acercaba a Dios. Pero en una ocasión opte por ir a pescar en lugar de ir a la reunión. Vi al Hno. Leonardo varios días después, y él me dijo que me había extrañado en la reunión. Me disculpe y le dije que había ido de pesca.
El sonrió y me dijo “Está bien, Roberto! Pedro también fue a pescar una vez.” Despues de una pausa continuó diciendo, “¡cuando se aparto de Jesús!”
Vivimos en un tiempo en el que muchos se dicen profetas, pero no lo son. La realidad es que los verdaderos profetas están escasos. En el prologo del libro que escribió el Hno Leonard titulado “¿Porque no llega el Avivamiento?” su buen amigo A.W. Tozer escribe esto en cuanto a los verdaderos profetas
A.W. Tozer sobre Verdaderos Profetas
Las grandes industrias emplean hombres que trabajan solo cuando hay una descompostura en algún lugar. Cuando surge algún problema con la maquinaria, estos hombres entran en acción para localizar y remover el problema y hacer que la maquinaria funcione correctamente una vez más.
Para estos hombres, una maquinaria que opera suave y uniformemente, no tiene ningún interés. Ellos son especialistas en los problemas, y en cómo encontrarlos y corregirlos.
En el reino de Dios, las cosas no son tan diferentes. Dios siempre ha tenido sus especialistas, cuya mayor preocupación ha sido la ruptura de la moral, y el declive de la salud espiritual de una nación o de la iglesia; hombres como, Elías, Jeremías, Malaquías, y otros como ellos, quienes aparecieron en momentos críticos de la historia para reprender y exhortar en el nombre de Dios y de la justicia.
Mil o diez mil sacerdotes ordinarios, o pastores o maestros, pudieran laborar quietamente, casi desapercibidos mientras que la vida espiritual de Israel o de la iglesia fuera normal. Pero en el momento que el pueblo de Dios se desvíe del camino de la verdad, inmediatamente el especialista aparece. Su instinto para los problemas le lleva a salir al auxilio del Señor a fovor de Israel. Es probable que tal hombre fuese drástico, radical, y posiblemente hasta violento en ocasiones, y la multitud de curiosos que se juntaban para verlo trabajar, pronto lo tachaban como extremista, fanático y negativo. Y en cierto sentido, tenían razón. Era un hombre de una sola meta, severo y sin temor, cualidades que las circunstancias requerían. Escandalizó a algunos, asusto a otros, y enajeno a unos cuantos, pero él sabía Quien lo había llamado y cuál era su tarea. Su ministerio se enfocaba en las emergencias, y eso lo marcaba como un hombre diferente, un hombre apartado.
A hombres como estos, la iglesia esta endeudada con más de lo que puede pagar. Lo curioso es que la iglesia rara vez intenta pagarle mientras éste vive, pero la siguiente generación construye su sepulcro, y escribe su biografía, como si por instinto, aunque torpemente, intentan saldar una cuenta que la generación anterior ignoró.
Estos hombres y sus escritos impactaron mi vida cuando era joven, por eso mismo he tomado el compromiso de transmitir fielmente esas convicciones al ministerio al cual Dios me ha permitido encabezar llamado Cueva de Adulam. No creemos que somos exclusivos, pero sabemos que nuestro llamado es levantar una generación de jóvenes que impacten al mundo con un estilo de vida radical e integro, llevando el mensaje que transformó el mundo en el primer siglo. “La generación que el mundo no pudo cambiar, cambiara el mundo”
Roberto Duran