Hola a todos! Este nuevo año 2009 ha arrancado de una manera accelerada, y para mi no es solo un año nuevo, sino toda una nueva oportunidad. Al cerrar 2008 tuve una experiencia que cambio mi perspectiva. Esta es la historia escrita por Nancy Ravenhill:
El 4 de diciembre, Roberto fue al hospital en Dallas, Texas para que le hicieran una biopsia en su próstata. Después del procedimiento ese jueves sintió un poco de molestia, pero regreso a casa creyendo que era normal. Dos días después, el sábado 6, comenzó a tener una hemorragia fuerte. Ani lo llevo otra vez al hospital en Dallas a causa de las grandes cantidades de sangre que estaba perdiendo. Al llegar al hospital continuo con la hemorragia, pero por alguna razón, el Médico le dijo que era normal y que solo necesitaba descansar. Así que manejaron de regreso a casa y llegaron como a las 3:30 en domingo en la madrugada.
Antes de dormir, Roberto continúo perdiendo grandes cantidades de sangre. Sabía que no podía ser normal, pero esperaba que si se mantenía quieto tal vez se quitaría. Finalmente se durmió, solo para despertar una hora después para ir al baño, y al levantarse de la cama se desmayo. Ani lo escucho caer e inmediatamente fue a ver qué sucedía. Lo encontró inconsciente en un charco de sangre. Al intentar levantarlo, sus ojos se pusieron en blanco y comenzó a convulsionar. Ella, sintiendo un profundo terror, rápidamente marco 911 y pidió una ambulancia.
Para este tiempo ya eran las 6:00 a.m. y Roberto estaba medio consciente. El recuerda el viaje en la ambulancia. El se sintió elevarse y podía ver su propio cuerpo en la camilla de la ambulancia que se hacía más y mas pequeño. Sabía que debía estar muriendo pero aun así sabia que no tenía control alguno sobre lo que le estaba sucediendo. Aunque se sorprendía de que podía ver su propio cuerpo no resistió la experiencia. Todo lo que estaba sucediendo estaba fuera de su control y no había nada que pudiera hacer.
Ani estaba siguiendo la ambulancia en su carro y estaba clamando a Dios. Una oración desde lo mas profundo de su ser clamaba “Dios, yo se que Tu amas a Roberto, y sé que probablemente el quiere ir a estar contigo, pero por favor, no te lo lleves aun. ¡Yo todavía lo necesito, y nuestra familia lo necesita!”
De pronto Roberto sintió que regreso a su cuerpo en la ambulancia, y milagrosamente el sangrado se detuvo en ese momento. La ambulancia llego al hospital en Tyler, TX. Y entraron directamente a Urgencias. Después de examinarlo y hacer algunos estudios de sangre, se descubrió que su conteo sanguíneo había bajado de 14.2 a 9.1 lo cual representaba una muy significativa pérdida de sangre. El médico decidió hacer una colonoscopia al día siguiente, y encontraron que una vena había sido cortada durante la biopsia, y entonces lo sellaron aunque el sangrado ya se había detenido. El permaneció en el hospital durante 3 días y se le dio la opción de recibir una transfusión de sangre, o irse a casa para que su cuerpo recuperara fuerzas con descanso y buena alimentación. Roberto decidió irse a casa después de que le informaron que existía una leve posibilidad de adquirir hepatitis C o incluso SIDA con la transfusión. ¡Él no quería arriesgarse! El se ha estado recuperando poco a poco, y aunque su conteo sanguíneo aumenta día con día aun se siente débil y fatigado, pero sabe que el proceso de sanidad tomara tiempo.
Unos días después, mientras se recuperaba en casa, recibió una llamada muy interesante de Molly Harrison, una joven de Minneapolis que es una querida amiga de la familia. Ella le relato una visión que había tenido mientras oraba una tarde. Esta es la visión:
Vi lo que parecía un cuarto de “juzgado”. El Señor estaba al frente sentado en una especie de silla de Juez. Muchos de sus ángeles estaban en la asamblea junto a Él, todos estaban muy serios. Al mirar al lado opuesto de la habitación, entro Satanás con algunos de sus subordinados. Se acercaron ante el Señor con cautela pero también con certeza. El Señor les pregunto porque habían venido ante Él. Satanás comenzó diciendo, “Mi venida es referente a Roberto Duran. Vengo a discutir las razones porque se debe permitir que su vida termine en este punto.”
El Señor le contesto, “¿Y que evidencia o razonamiento presentas para hacerme llegar a esta decisión?”
Satanás respondió, “Pues, ya está avanzando en edad y hay muchos más jóvenes que pueden tomar su lugar.” Otra vez el Señor contesto,
“La fidelidad y la eficacia que mi siervo tiene no se basa en su edad sino en su amor por Mí. De hecho, funciona al contrario. Cada año que pasa aumenta su amor y pasión por ver mi Reino establecido. Su anhelo por conocerme se ha vuelto más evidente en sus últimos años. Así que, mi querido acusador, la edad no funciona a tu favor.”
Satanás, ahora un poco mas frustrado, respondió con una denuncia mas, “Me he fijado que su corazón parece estar herido. Esto pudiera ser un gran problema a futuro, ya que demuestra debilidad en su vida, y quizá una falta de fortaleza para resistir los golpes de aquellos con los que se ha relacionado. Una ves mas, solicito que sea reemplazado.”
El Señor, ya con la respuesta en su boca, sonrió y dijo, “Cuando Yo creo un corazón para alguien, está completo, pero es firme. Conforme la persona camina y continua en su relación conmigo, es inevitable que pasen por dolor y dificultades. Su corazón será “golpeado” muchas veces, pero es por eso que cree el corazón de la manera en que lo hice. Entre mas es golpeado, mas se ablanda. La firmeza se desvanece y solo queda calor y sensibilidad. Es verdad que su corazón ha sido herido muchas veces, pero a través de esas experiencias, su corazón ahora es blando y dócil.
Satanás, ahora mas frustrado y enojado estaba a punto de presentar otra acusación, pero en ese momento, un ruido fuerte se escucho en toda la habitación. Satanás y sus seguidores se taparon sus oídos y cayeron al suelo con ese sonido. El Señor y los que estaban en la asamblea con Él, se mantuvieron quietos. Este ruido ya lo habían escuchado. Satanás pregunto, “¿Qué es ese ruido?” Uno de sus seguidores le respondió en susurro, “creo que es la esposa de Roberto.” Satanás cobro valor y se puso de pie para continuar con las denuncias, pero el sonido se intensifico hasta que pedazos de las paredes y del techo donde estaba parado Satanás comenzaron a caerle encima. Del otro lado de la habitación, donde estaba el Señor y sus ángeles, todo permanecía intacto. Satanás grito, “¡Haz que se detenga, haz que se detenga!” El sonido solo se intensificaba aun más. El Señor lo miro y sonrió mientras le dijo, “Creo que hemos llegado al veredicto.” Entonces levanto su marro y lo golpeo con fuerza. “Caso cerrado, mi siervo vive.”
Entonces, ¿Qué es lo que Roberto ha aprendido de esta experiencia impresionante? Lo primero es la importancia de la oración intercesora, y cuan poderosa es. Otra de la cosas es, que antes nunca pensaba que su vida fuera tan importante como para ser discutida el cielo por Dios y Satanás. Roberto nos dijo, “Es increíble pensar que el diablo me pidiera.” Y por ultimo nos dijo, “Es emocionante saber que Dios discutiría a mi favor. Eso es un pensamiento hermoso y emocionante.”
Al hablar después sobre el poder de la oración, David y Roberto acordaron que la oración debe salir del corazón de una persona. No es lo que decimos, sino la manera en que lo decimos. Ani no dijo palabras mágicas esa noche, ella solo clamo desde su corazón, y Dios la escucho y respondió. Roberto dijo, “me siento muy agradecido de estar aquí. Imagina el dolor que hubiera causado a mi familia si hubiese muerto justo antes de navidad.”
Mi esposo, David, le recordó a Roberto que ‘Satanás es el acusador de los hermanos’. Ap. 12:10dice “porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.” Zac. 3:3 nos recuerda “Josué, que estaba cubierto de vestiduras viles, permanecía en pie delante del ángel… «Quitadle esas vestiduras viles»… «Mira que he quitado de ti tu pecado y te he hecho vestir de ropas de gala». Podemos leer como Dios defendió a Josué. En el libro de Job 1:6 vemos que “Un día acudieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, y entre ellos vino también Satanás.” Y el vs. 8 dice “Jehová dijo a Satanás:
— ¿No te has fijado en mi siervo Job? …. Respondiendo Satanás a Jehová, dijo:
— ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
Job perdió todo lo que tenía en esta tierra, pero gano la batalla. Job 42:12 termina la historia diciendo, “Jehová bendijo el postrer estado de Job más que el primero….”
Que esta escritura declare también el testimonio de Roberto Duran durante los próximos 20 años: “Jehová bendijo el postrer estado de Roberto más que el primero….”
El 4 de diciembre, Roberto fue al hospital en Dallas, Texas para que le hicieran una biopsia en su próstata. Después del procedimiento ese jueves sintió un poco de molestia, pero regreso a casa creyendo que era normal. Dos días después, el sábado 6, comenzó a tener una hemorragia fuerte. Ani lo llevo otra vez al hospital en Dallas a causa de las grandes cantidades de sangre que estaba perdiendo. Al llegar al hospital continuo con la hemorragia, pero por alguna razón, el Médico le dijo que era normal y que solo necesitaba descansar. Así que manejaron de regreso a casa y llegaron como a las 3:30 en domingo en la madrugada.
Antes de dormir, Roberto continúo perdiendo grandes cantidades de sangre. Sabía que no podía ser normal, pero esperaba que si se mantenía quieto tal vez se quitaría. Finalmente se durmió, solo para despertar una hora después para ir al baño, y al levantarse de la cama se desmayo. Ani lo escucho caer e inmediatamente fue a ver qué sucedía. Lo encontró inconsciente en un charco de sangre. Al intentar levantarlo, sus ojos se pusieron en blanco y comenzó a convulsionar. Ella, sintiendo un profundo terror, rápidamente marco 911 y pidió una ambulancia.
Para este tiempo ya eran las 6:00 a.m. y Roberto estaba medio consciente. El recuerda el viaje en la ambulancia. El se sintió elevarse y podía ver su propio cuerpo en la camilla de la ambulancia que se hacía más y mas pequeño. Sabía que debía estar muriendo pero aun así sabia que no tenía control alguno sobre lo que le estaba sucediendo. Aunque se sorprendía de que podía ver su propio cuerpo no resistió la experiencia. Todo lo que estaba sucediendo estaba fuera de su control y no había nada que pudiera hacer.
Ani estaba siguiendo la ambulancia en su carro y estaba clamando a Dios. Una oración desde lo mas profundo de su ser clamaba “Dios, yo se que Tu amas a Roberto, y sé que probablemente el quiere ir a estar contigo, pero por favor, no te lo lleves aun. ¡Yo todavía lo necesito, y nuestra familia lo necesita!”
De pronto Roberto sintió que regreso a su cuerpo en la ambulancia, y milagrosamente el sangrado se detuvo en ese momento. La ambulancia llego al hospital en Tyler, TX. Y entraron directamente a Urgencias. Después de examinarlo y hacer algunos estudios de sangre, se descubrió que su conteo sanguíneo había bajado de 14.2 a 9.1 lo cual representaba una muy significativa pérdida de sangre. El médico decidió hacer una colonoscopia al día siguiente, y encontraron que una vena había sido cortada durante la biopsia, y entonces lo sellaron aunque el sangrado ya se había detenido. El permaneció en el hospital durante 3 días y se le dio la opción de recibir una transfusión de sangre, o irse a casa para que su cuerpo recuperara fuerzas con descanso y buena alimentación. Roberto decidió irse a casa después de que le informaron que existía una leve posibilidad de adquirir hepatitis C o incluso SIDA con la transfusión. ¡Él no quería arriesgarse! El se ha estado recuperando poco a poco, y aunque su conteo sanguíneo aumenta día con día aun se siente débil y fatigado, pero sabe que el proceso de sanidad tomara tiempo.
Unos días después, mientras se recuperaba en casa, recibió una llamada muy interesante de Molly Harrison, una joven de Minneapolis que es una querida amiga de la familia. Ella le relato una visión que había tenido mientras oraba una tarde. Esta es la visión:
Vi lo que parecía un cuarto de “juzgado”. El Señor estaba al frente sentado en una especie de silla de Juez. Muchos de sus ángeles estaban en la asamblea junto a Él, todos estaban muy serios. Al mirar al lado opuesto de la habitación, entro Satanás con algunos de sus subordinados. Se acercaron ante el Señor con cautela pero también con certeza. El Señor les pregunto porque habían venido ante Él. Satanás comenzó diciendo, “Mi venida es referente a Roberto Duran. Vengo a discutir las razones porque se debe permitir que su vida termine en este punto.”
El Señor le contesto, “¿Y que evidencia o razonamiento presentas para hacerme llegar a esta decisión?”
Satanás respondió, “Pues, ya está avanzando en edad y hay muchos más jóvenes que pueden tomar su lugar.” Otra vez el Señor contesto,
“La fidelidad y la eficacia que mi siervo tiene no se basa en su edad sino en su amor por Mí. De hecho, funciona al contrario. Cada año que pasa aumenta su amor y pasión por ver mi Reino establecido. Su anhelo por conocerme se ha vuelto más evidente en sus últimos años. Así que, mi querido acusador, la edad no funciona a tu favor.”
Satanás, ahora un poco mas frustrado, respondió con una denuncia mas, “Me he fijado que su corazón parece estar herido. Esto pudiera ser un gran problema a futuro, ya que demuestra debilidad en su vida, y quizá una falta de fortaleza para resistir los golpes de aquellos con los que se ha relacionado. Una ves mas, solicito que sea reemplazado.”
El Señor, ya con la respuesta en su boca, sonrió y dijo, “Cuando Yo creo un corazón para alguien, está completo, pero es firme. Conforme la persona camina y continua en su relación conmigo, es inevitable que pasen por dolor y dificultades. Su corazón será “golpeado” muchas veces, pero es por eso que cree el corazón de la manera en que lo hice. Entre mas es golpeado, mas se ablanda. La firmeza se desvanece y solo queda calor y sensibilidad. Es verdad que su corazón ha sido herido muchas veces, pero a través de esas experiencias, su corazón ahora es blando y dócil.
Satanás, ahora mas frustrado y enojado estaba a punto de presentar otra acusación, pero en ese momento, un ruido fuerte se escucho en toda la habitación. Satanás y sus seguidores se taparon sus oídos y cayeron al suelo con ese sonido. El Señor y los que estaban en la asamblea con Él, se mantuvieron quietos. Este ruido ya lo habían escuchado. Satanás pregunto, “¿Qué es ese ruido?” Uno de sus seguidores le respondió en susurro, “creo que es la esposa de Roberto.” Satanás cobro valor y se puso de pie para continuar con las denuncias, pero el sonido se intensifico hasta que pedazos de las paredes y del techo donde estaba parado Satanás comenzaron a caerle encima. Del otro lado de la habitación, donde estaba el Señor y sus ángeles, todo permanecía intacto. Satanás grito, “¡Haz que se detenga, haz que se detenga!” El sonido solo se intensificaba aun más. El Señor lo miro y sonrió mientras le dijo, “Creo que hemos llegado al veredicto.” Entonces levanto su marro y lo golpeo con fuerza. “Caso cerrado, mi siervo vive.”
Entonces, ¿Qué es lo que Roberto ha aprendido de esta experiencia impresionante? Lo primero es la importancia de la oración intercesora, y cuan poderosa es. Otra de la cosas es, que antes nunca pensaba que su vida fuera tan importante como para ser discutida el cielo por Dios y Satanás. Roberto nos dijo, “Es increíble pensar que el diablo me pidiera.” Y por ultimo nos dijo, “Es emocionante saber que Dios discutiría a mi favor. Eso es un pensamiento hermoso y emocionante.”
Al hablar después sobre el poder de la oración, David y Roberto acordaron que la oración debe salir del corazón de una persona. No es lo que decimos, sino la manera en que lo decimos. Ani no dijo palabras mágicas esa noche, ella solo clamo desde su corazón, y Dios la escucho y respondió. Roberto dijo, “me siento muy agradecido de estar aquí. Imagina el dolor que hubiera causado a mi familia si hubiese muerto justo antes de navidad.”
Mi esposo, David, le recordó a Roberto que ‘Satanás es el acusador de los hermanos’. Ap. 12:10dice “porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.” Zac. 3:3 nos recuerda “Josué, que estaba cubierto de vestiduras viles, permanecía en pie delante del ángel… «Quitadle esas vestiduras viles»… «Mira que he quitado de ti tu pecado y te he hecho vestir de ropas de gala». Podemos leer como Dios defendió a Josué. En el libro de Job 1:6 vemos que “Un día acudieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, y entre ellos vino también Satanás.” Y el vs. 8 dice “Jehová dijo a Satanás:
— ¿No te has fijado en mi siervo Job? …. Respondiendo Satanás a Jehová, dijo:
— ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
Job perdió todo lo que tenía en esta tierra, pero gano la batalla. Job 42:12 termina la historia diciendo, “Jehová bendijo el postrer estado de Job más que el primero….”
Que esta escritura declare también el testimonio de Roberto Duran durante los próximos 20 años: “Jehová bendijo el postrer estado de Roberto más que el primero….”
Roberto Duran